viernes, 19 de diciembre de 2008

¿De nuevo?

Pasó otra vez, siii...pasa y se evapora con el tiempo o con la imposibilidad de ser.
Pasó pero tarde o temprano caerá por su propio peso.
Pasa con la ilusión de ser correspondido, pasa y lo oculta con palabras disfrasadas y lo escribe con grafo para que dure menos o se borre pronto...


Siempre igual, ¿no?

-' Me dañan, me duele. '-

¿Cómo expresar dolor? ¿cómo dejar que pase sin que termine acabando con lo poco que me queda?
He tenido que soportar tanto...que ahora simplemente me río del dolor, poco creíble, ¿no?
Están equivocados; trato de hablar pero es como si no me quisieran escuchar ¿miedo acaso es lo que sienten?
Frustración dicen algunos, egocentrismo gritan otros.
No hay ayuda, todos viven pensando en su propio dolor, temor y beneficios pero hay otros estúpidos que sufren, sienten el dolor ajeno y tratan de ayudar haciendo lo imposible. Pero cuando se sienten mal...pregúntenles ¿quién está ahí? y ellos mirarán la esquina vacía, aunque sus labios estén cerrados.

¡ME CANSÉ! Finalmente me he terminado acostumbrando y sólo hablando de cosas simples y alegres. Se me ha ido asociando con una persona despreocupada, sin más complicaciones que vivir la vida cada día...





---> freezypoint

Vete y déjame...

A veces pienso que necesito huir de algo que nunca había encontrado.
Me estremezco profundamente en el incierto sentido de ser porque nunca termino de creérmelo.
Y cuando tiemblo ante un sexto sentido que todos dicen tener, me autoconvenzo de que no siento lo que siento y afirmo una vez más que me desconozco. Aún así sé que hay algo, un 'algo' que desmiente mi autoconvencimiento y me dice: "es hora de que te hagas cargo..."

El tema es que no quiero sufrir por algo que no quiero perder...

jueves, 24 de enero de 2008

Despertar...

En cada momento que la cuchilla penetraba mi piel, olvidaba como se sentía estar con mi cara en la suciedad, cada gota de sangre era un recordatorio de que todavía pertenezco a la tierra. Que yo era carne y sangre, que esas voces no lo eran todo en mi cuerpo. Cortándome, lastimándome, me alimentaba del dolor que estas producían. Yo era quien hacía el daño no ellas.
¿Por qué esa confusión de no saber qué querer…la vida o la muerte, una cosa o la otra? Si yo sabía qué era lo que quería, si yo sabía que me quería quedar acá…
Aquella noche llegué a dos conclusiones, la primera fue que un camino peligroso lo es mas en la oscuridad y la segunda es que estaba irremediable y desesperadamente perdida. Aquel bosque se iba a convertir en mi tumba. Por muy difícil que había sido para mi llegar hasta ahí después de todo ningún hombre puede evitar llegar al fin de su vida. Y derrepente me di cuenta de que aquello no era el final de mi vida…sino el gran comienzo.


Fue sólo un sueño..sueño del cuál uno despierta con ansias de vida y con sabor
a muerte…